Te compartiré algunas ideas que puedes tener en cuenta para que el café sea fácil de hacer en casa y se convierta en un momento especial. La pausa para el café es más que una simple rutina, hacer café en casa es la excusa perfecta para un momento de conexión contigo, donde el sabor y aroma del café te permiten relajarte, despertar la creatividad y vivir una experiencia sensorial memorable.
El café fácil de hacer en la mañana
Antes de todo necesitas definir la cafetera en donde vas a preparar el café, puede ser de goteo o de hervidor (italiana). Si tu camino en el mundo del café apenas está comenzando, te sugiero la prensa francesa, este método por inmersión es muy práctico y fácil de utilizar, además el sabor del café es dulce y con una textura cremosa y llenadora.
Después necesitarás definir la receta que más te guste, porque te ayudará a estandarizar la concentración de tu café (fuertecito o suave).
Te sugiero iniciar utilizando una cucharada de café molido por taza y de acuerdo a ese primer sabor sabrás si debes usar más café. Si utilizas gramera, te recomiendo preparar 12 gr de café con 180 ml de agua.
Lo último que tendrás en cuenta antes de probar tu café en casa es el tiempo de preparación, porque si te demoras pocos minutos el sabor puede ser ácido, pero si te excedes con mucho tiempo tendrás un café amargo. Te sugiero iniciar con una preparación de 4 minutos para obtener un café dulce y de acuerdo a ese primer sabor, podrás experimentar con diferentes tiempos.
Te recomiendo tener en cuenta que de acuerdo a la cafetera que definas, el color, el sabor y la textura del café cambiarán, por eso, prueba tu café pensando en estos tres aspectos, esto te ayudara a que sea más fácil definir cuál cafetera es compatible con el sabor del café que más te guste.
El café fácil de hacer en la tardecita
Si te apetece una bebida diferente, te sugiero hacer el mismo proceso del café mañanero, pero con la mitad de agua, así lograrás una concentración más alta, ideal para mezclar con leche, naranja o chocolate.
Si te gusta el café frío, el latte es una excelente opción. Podrás hacerlo utilizando un vaso lleno de hielo con 3 partes de leche fría y 1 parte de café concentrado, También puedes adicionarle azúcar, panela o miel para darle un sabor dulce.
Otra opción imperdible es el Orange coffee. Podrás hacerlo utilizando un vaso lleno de hielo con 2 partes de zumo de naranja y 2 partes de café concentrado, si lo quieres dulce, te sugiero que le agregues miel de maple al gusto.
¿Cafés más complejos?
Puedes atreverte a hacer mezclas con otro tipo de ingredientes Como dulces, especias, frutas y hasta plantas aromáticas, teniendo en cuenta que las debes balancear cuidando las proporciones de cada ingrediente.
¿Te suena un frappé de café y castañas? Podrías crear un almíbar de castañas que llevado a la licuadora con hielo, café concentrado, leche, baileys y servido en una copa con crema te sorprenderá su sabor delicioso.
Atreverte a probar diferentes recetas de café desde tu casa te ayudará a tener un criterio más profesional de los ingredientes que son compatibles con el café y será más fácil elegir la bebida ideal para el momento y el lugar correcto. Así, cuando visites un café o restaurante, leerás su carta con más interés y podrás enriquecer tu experiencia con atención a los detalles, y por qué no, hasta de pronto te encuentres bebidas extrañas que no se te habían ocurrido hacer y que te generen un momento increíble. Cuando pases por una de las tiendas de Clemente, te sugiero probar la malteada de baileys y caramelo, una opción dulce con café que es imperdible.
Algo más para tener en cuenta
El universo del café está lleno de posibilidades, donde siempre encontrarás algo nuevo, divertido y entretenido por aprender. Atrévete a conocer cada día más sobre la magia de crear nuevas recetas, convertirte en un súper anfitrión para tus familiares, amigos y conocidos y discutir con baristas expertos sobre la mezcla armónica del café con otros ingredientes.
Déjanos saber tus recetas favoritas y los momentos cotidianos en los que te gusta prepararlas.
